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Welcome!!

Hola y bienvenidos a todos!!
En este blog podreis (espero) disfrutar de la historia de Charlotte, una chica de 15 años que ha sido trasladada a la fuerza a una nueva ciudad junto con su padre, que a decidido empezar uan nueva vida de matrimonio otra vez tras la perdida de su esposa 15 años atras. Charlotte compartira aventuras, amores y desamores, conflictos etc. etc. en Backtown, su nueva ciudad.
Sus amigos estaran con ella en todo momento... o eso espera ella. ¿Que le deparara al futuro de esta chica?
Poco a poco lo iremos descubriendo.
muchos besos!! Espero que disfruten!!


*bjot3ra*

P.D.: podeis hacer comentarios, sugerencias... para mejorar el blog. Las aceptare encantada. Thanks ;)

viernes, 24 de julio de 2009

Capitulo 10 - Mont Phobia

Un fuerte golpe en mi cabeza fue lo que me despertó aquella mañana. Habia tenido una pesadilla atroz y me habia caido de la cama. Giré la cabeza y vi como Tim ya se habia levantado. Me levanté poco a poco del suelo y me dirigí como todas las mañanas a desayunar, pero no fue posible. Me crucé con Tim en el pasillo, y como de un objeto me tratase me arrastró hasta la habitación de nuevo.

-¡Eh!
-¿Sabes acaso que hora es?
-No.
-Las 7 menos 5. - me regañó - Chris estara a punto de llegar. Vistete y despues te preparas la mochila.
-A sus ordenes, mi capitan - dije con desden, pero hice lo que me dijo. No porque me lo mandara él, sino porque era lo que tenia pensado hacer desde un principio.

A las 7 y media, como bien dijo la noche anterior Chris, partimos de marcha. Tia Doroty salió a despedirnos.

A mi parecer, era el dia más frio de todo el invierno. Tim y Chris, en cambio, discrepaban de mi opinión. El sol empezaba a salir de entre las montañas del de nuestra izquierda, con un color rojo bastante pálido, ocultandose poco a poco entre la niebla matutina de la montaña. Cada paso que daba me traia un recuerdo del pasado: niños cantando canciones de marcha, padres dirigiendo el coro, pequeños animales escondiendose ante la llegada del grupo...

De vez en cuando, Chris (que estaba a la cabeza del grupo) comentaba anécdotas que sucedieron por los lugares por los que pasabamos. Yo sonreia y en ocasiones tambien continuaba su sermón, pero apenas decia mas. Desde la noche pasada tenia una extraña sensación que no me atormentaba continuamente.
Conforme se acercaba el mediodia ya habiamos recorrido mas de la mitad del camino hasta nuestro destino. Decidimos sentarnos a descansar y comer un poco antes de continuar.

-¿Te ocurre algo? - me preguntó Chris mientras terminaba de comer.- Apenas has probado bocado.
-Pues...nose...esta excursion...me trae tantos recuerdos - le contesté - La mayoria son felices, pero no los disfruto...es como...si no los sintiera, como si no fueran felices, como si fueran tristes y depresivos.
-Estaras cansada. Ayer nos fuimos muy tarde a dormir.
-Sera eso - acepté.

Seguimos nuestra marcha durante horas. El sol empezaba a ponerse cuando llegamos al descampado donde desapareció Gordon Burks. La verdad es que las vistas eran preciosas: el pueblo, pequeño e indefenso, se encontraba lejos de nuestra vista, iluminado con las pequeñas motitas de luz que emitian las casas de los pueblerinos. La nieve cubria la mayor parte de las montañas, ahora casi en penumbra con la llegada de la noche.

-Solo por ver esto - dijo Tim a mis espaldas - merece la pena haber venido.
-Sí, tienes toda la razon.

-Lo mejor sería que acamparamos ya, ¿no creeis?

Tim y yo nos dimos la vuelta, y vimos como Chris estaba montando una pequeña tienda de campaña. Nos dispusimos a ayudarle, pero aun así tardamos muchísimo rato en montarla. Por alguna extraña razón las instrucciones estaban en chino...

- Cosas de mi madre - explicó Chris - le gusta mucho eso de ahorrar dinero...

Acabamos de montar la tienda cuando ya se habia puesto el sol. Las estrellas se posaron en el cielo como si fuera una enorme manta que lo cubria entero, y a Luna se la veia grande y hermosa. Chris y yo nos tumbamos en el suelo (que afortunadamente no tenia tanta nieve) para contemplarlas.

-Esto no se ve en la ciudad - le susurré a Chris. - Tim se esta perdiendo algo impresionante.
-Déjalo dormir. Es su primera caminata por la montaña y no esta acostumbrado.

Nos quedamos en silencio durante un buen rato, contemplando las estrellas. De vez en cuando señalabamos alguna constelación pero nada más. Noté como Chris se movia sin parar, acomodandose. Estaba incómodo, no solo por su posicion, sino interiormente. Hasta que al final, despejó su incomodidad:

-Oye...-susurró arrastrando las palabras - ¿Quien era esa tal James que llamabas tan desesperadamente ayer?
Me sonrojé bastante la oir su nombre. Desde que me enteré de que le habia llamado en sueños, no me habia acordado ni por un instante de mi amor secreto.
-Em... es un amigo...de Backtown.

-Ya - chascó la lengua - y supongo que...ese "amigo" te gustará, ¿verdad?

-Un poco - admití.

-¿Y aún no te ha pedido salir? Que extraño...

-¿Por qué?

Pero no me contestó. Se limitó a mirar las estrellas como si no hubiera pasado nada.

-Qué bonitas se ven las estrellas - musité al cabo del rato.
-No tan bonitas como tú - me susurró al oido Chris.

Sonrojada, volví la cara para mirarle a los ojos. Eran sinceros, como siempre lo habian sido. Sentí como un escalofrío recorria mi cuerpo, dejandome paralizada. Pero no paso nada más.

-Deberiamos dormir - dijo mi amigo mientras se levantaba. Me tendió la mano para levantarme y nos dirigimos a la tienda.

Pero algo me hizo sospechar que no estabamos solos. Note una presencia extraña antes de dormir, algo que parecia que solo percivia yo. Nos quedamos dormidos inmediatamente, como si nos hubieran dado un sonifero, pero a pesar de ello, mis sentidos estaban alerta.

Cuando ya llevabamos casi una hora durmiendo, algo me sobresaltó en mitad de la noche:

"Charly....Charly". El viento susurraba mi nombre fuera de la tienda.
"Charly...". Pero poco a poco me llamaba una voz conocida para mi.
-¿James? - me quedé sentada dentro de mi saco y miré a mis dos acompañantes. Ninguno de los dos se habia percatado de que James estaba ahí fuera y me estaba llamando.

"Charlotte...ven, Charlotte". Sonaba como un susurro en el viento, pero estaba segura de que era la voz de James. Me levante con sigilo y salí de la tienda.

El frió invernal me azotó la cara en cuanto salí. Cerré la tienda de nuevo y miré a mi alrededor, buscando a mi amigo. Seguian sonando esas voces en mi cabeza, llamandome y engatusandome. Caminé despacio por el lugar, mirando a todos los lados en busca de James.

-¡James! - grité - ¡James, estoy aqui! ¿Donde estás?

"Camina...camina...Charlotte, camina..." susurraba la voz. Obedeci y segui caminando, encuriñando la oscuridad buscandole. Pero, salido de la nada, lo encontré, pequeño e indefenso, a aquel al que las gentes de New Ville daban por muerto. Gordon Burks estaba a pocos metros de donde me encontraba, mirandome con sus negros e inexpresivos ojos. El mismo escalofrio que me habia estado invadiendo durante las dos noches anteriores se hizo más intenso. Petrificada, observé como se acercaba hasta donde yo estaba. Sus andares eran lentos, con gracia...parecia que flotara.

Notaba como mi corazón empezaba a latir con fuerza, y mi respiracion era entrecortada y rápida. Fui bajando la vista cuanto más se acercaba, para observarle mejor. No sabia si era un fantasma o no, pero asustaba muchisimo más que cuando lo conocí. Toda su piel estaba pálida, muerta. Tanto su cara como su cuerpo estaban más esqueléticos y huesudos, y sus ojos se habian hundido hasta casi desaparecer...pero seguia estado alli ese brillo de ojos negros e inexpresivos que tanto recordaba. Su expresion, en cambio, era exactamente la misma. No mostraba ninguna muestra de alegria. Me asusté al pensar que le habia sucedido algo a James.

-¿Qué has hecho con él? - le pregunté, asustada - ¿qué has hecho con James?

-No se de quien me estas hablando - su voz sonaba más desgarrada, muerta, pero verdadera - Aquel por le que temes nunca ha venido por aqui.

-¿Quién me llamaba entonces?

-Yo... al igual que lo hizo quien me mató.

-¿Quién te mató?

Hubo un silencio total, sepulcral, hasta que, finalmente, levantó su brazo izquierdo lentamente, y señalandome dijo:

-Tú

Tragué saliva y le miré, asustada. ¡Eso era imposible! ¿Cómo podia haberle matado, si yo tenia 5 años por aquel entonces?. Como si me hubiera leido el pensamiento, bajó un poco el brazo, me tendió su pequeña mano y me dijo:

-Sígueme, te enseñaré lo que pasó.

Indecisa, le tendí mi mano y me la agarró con fuerza con la suya. De repente, el paisaje en el que nos encontrabamos cambio su aspecto, de uno invernal a otro primaveral, con el sol aun sin ponerse. Poco a poco empezaron a aparecer unos niños, corriendo de un lado para otro y otros colocandose en varias filas, sonrientes, para hacerse una foto. Entre todo ese gentío, reconocí una cabellera rizada y castaña. Vi como hablaba con un chico más mayor, de unos doce o catorce años, que se parecia muchisimo a Gordon. Mi yo de 5 años le tendió una vieja camara de fotos y corrió a ponerse en la foto, justo al lado del pequeño Chris. La gente que estaba alrededor empezó a juntarse y ponerse en grupo para la foto. Todos excepto el Gordon, que miraba a los demas como si fueran extraños para él. La gente le decia que viniera, pero el no hizo caso. Pero me fijé como la cabellera castaña salia del grupo, en su busca. Cogi su mano y le acerqué al grupo.

Al acabar la foto y recoger mi cámara, miré en la dirección donde estaba Gordon.

-Fuiste la unica que me sonrió en mi corta vida - se entristeció el fantasma de Gordon. - Y la última que tiene un recuerdo mio.

Observé como mi yo más joven le sonrió abiertamente al pequeño Gordon, y se metia en la tienda de campaña a continuación.

El paisaje cambió de nuevo y se quedó tal y como estaba al principio. Gordon soltó su fria mano de la mia, y se puso delante de mi, desafiante. Comenzó a andar, haciendome andar hacia atrás.

-Esa noche oí voces en el viento...voces que me llamaban a que saliera - me miro de tal manera que creia que me estaba analizando el alma - Esas voces me recordaban a tu voz, aunque nunca te hubiera oido. Salí de mi tienda de campaña, buscándote...pero nunca llegué a encontrarte. Alguien me...empujo al vacio... un precipicio por el que ¡¡tú, Charlotte Marie Black, vas a caer AHORA MISMO!!

No me dio tiempo a reaccionar.De repente el descapado empezaba a arder como por arte de magia. Los arboles caían uno por uno al convertirse en cenizas su tronco, y cuando me di la vuelta, me di cuenta de que estaba al borde de un precipicio, que un rio de lava habia formado a su paso. Noté como el fuego se acercaba más y más hacia mi posicion.

-¡¡Te vere en el infierno!! - gritó por última vez Gordon, y me empujó al vacio.

-¡¡NOOOOOOOO!! - grité mientras estaba en el aire. Era mi fin. Pronto caeria precipitadamente por ese abismo y moriria al instante, mas en ese preciso momento en el que empecé a caer, alguien me cogió por el cuello del pijama y me sostuvo en el aire.

-¡¡Charlotte!! ¡¡Despierta!! - me decia una voz. - ¡¡No me hagas esto!! ¡¡Despierta!!

-¡¡Ya voy, Chris!! - decia otra voz, no muy lejos de la otra.

En ese momento fue cuando abrí los ojos. Enfrente de mi tenia una pared rocosa que parecía estar erosionada. Mire hacia abajo justo cuanto mi zapatilla empezaba a caer velozmente al fondo de un precipicio muy similar al que habia visto antes. Una mano sujetaba el cuello de mi pijama con fuerza.

-¡¡¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!- grité.

-¡¡Charlotte!! ¡¡Agarrate muy fuerte a mi mano, y no la sueltes!! ¡¡Te subiremos de nuevo!!

Me agarré con todas mis fuerzas a la otra mano de Chris, que acababa de bajarla a donde yo estaba. Cuando estuve segura de que la tenia, me agarré a la que tenia puesta en mi pijama. Tim y Chris empezaron a gritar al unísono:

-¡¡Uno, dos, tres!! - y me subieron de un tirón al descampado.

Los tres nos quedamos tirados en el suelo, jadeando. Las lagrimas empezaron a brotar en mis ojos, y corrian por mis rosadas mejillas sin parar. Chris se levantó, y yo me abracé a él, llorando.
Noté como mis lagrimas caian por su hombro, mientras el acariciaba mi cabello una y otra vez.

-Le...le he...visto -dije entre sollozos- he visto a Gordon Burks.

Tim fue a buscar un poco de agua a su mochila y me dio de beber.Cuando por fin me tranquilicé un poco, les expliqué lo que habia ocurrido. Ellos me miraron con la boca abierta, pero no dijeron nada, salvo que me habian llegado justo a tiempo para cogerme. Todo habia sido una pesadilla muy real.

A la mañana siguiente partimos de nuevo al pueblo. Ninguno de los tres comentó nada de lo ocurrido, a nadie, ni siquiera a nuestros amigos. Lo ocurrido aquella noche y la noche en que desapareció Gordon Burks no salió de esa montaña...nunca.

Aclaraciones y agradecimientos

¡¡Hola, y bienvenidos de nuevo!! Por primera vez en todo este tiempo, em dirijo a vosotros para hacer uan serie de aclaraciones y agradecimientos.
Agradezco muchisimo a Diigy los dos premios que ha afrecido a este blog, el de "Premio Friends" y otro más "12 preguntas, 5 blogs". Muchisimas gracias. Os recomiendo que entreis en su blog, es estupendo:

http://topsecretsfairy.blogspot.com/

El "Premio Friends" os lo dedico a todos vosotros: muchas gracias por seguirme :)

Y bueno, voy a hacer una aclaración. Hace poco habia una encuesta abierta en mi blog, en el que preguntaba que si queriais que se desvelara la identidad de "la otra chica" o no. Al final salio como que si, pero habra que esperar un poquito, asi que not worry.

Besos a todos!! osQuiero!! :)

jueves, 23 de julio de 2009

Capitulo 9 - Gordon y Mont Phobia

Me levanté en cuanto oí el sonido de las ruedas del coche de mi padre arrastrando las piedras del camino. Tim seguía durmiendo y roncando abiertamente, con la boca completamente abierta. Me asqueé al comprobar que de la comisura de su boca caía un poco de babilla transparente. Cogí un pañuelo y se la limpié con cuidado de que no se despertara. Cogí lo primero que pillé de ropa y me cambié en el baño.
Cuando acabé de desayunar decidí hacer una cosa, y le escribí una nota a mi tia de a donde iba.

Tia, ya he desayunado y me apetece dar una vuelta.
Si Tim quiere venirse conmigo cuando se levante, dile que me
llame al movil, que le dire donde estoy.
Volveré a la hora de comer.
¡Besos! ¡Te quiero!


Y salí camino de mi casa, al otro lado del pueblo. La nieve estaba blandita, como de costumbre en New Ville, cubriendo cada tramo de la calle, cada tramo de los árboles...
Llegué a mi antigua casa, ahora abandonada. Al no tener la llave, tuve que trepar por el árbol que estaba al lado de la ventana de la habitación de invitados. Era una ganga tenerlo, ya que asi podia escaparme por las noches si me habian castigado sin salir. El cerrojo de la ventana estaba roto, (así no chirriaba cada vez que la habria a escondidas) y entré sin problemas.

Salté desde la ventana y una capa de polvo se elevó del suelo en cuanto puse mis pies en la estancia. Caminé por la casa, despacio, observando todo lo que veía a mi alrededor. Tampoco era mucho, ya que nos habiamos llevado muchisimas cosas a Backtown. Mi bolsillo empezó a vibrar. Tim me estaba llamando al movil.


Me dispuse a cogerlo, pero alguien puso un pequeño objeto en mi nuca, que emitió un sonido similar a una pistola al cargar.

-Ni se te pase por la cabeza contestar - dijo autoritariamente un individuo detras de mi-Y levanta las dos manos.

Asustada, obedecí a sus ordenes.

-Ahora...abandona esta casa - ordenó, sin apartar de mi nuca lo que parecia una pistola.

Bajé poco a poco las escaleras, sin mirar atrás ni dar un paso en falso, por temor a que pensara que queria agredirle. Pero tropecé con los cordones de mis zapatos y caí rodando por las escaleras, hasta llegar abajo, donde me quedé inconsciente con la imagen del misterioso individuo bajando las escaleras corriendo, huyendo de la escena...

Desperté horas más tarde, tumbada en el sofá de mi antigua casa, ahora en penumbra. Tim me miraba, preocupado. Estaba arrodillado en el suelo, a mi lado, con un pequeño pañuelo cubierto de sangre.En cuanto abri los ojos gritó:

-¡Estas despierta!
-¡¡Tim!! ¡Oh Tim!¡Tenemos que irnos de aqui! ¡Enseguida!- grite levantándome rapidamente del sofá.
-¿Qué?- preguntó,incredulo.
-¡¡Hay un loco por aqui que lleva una pistola y...antes por poco me mata!!
-Te has dado un buen golpe...será mejor que te sientes...
-¡¡Ni loca!!¡¡Quiero consevarme entera... por lo menos hasta los 50!!

Me giré en direccion a la puerta, pero volví a caer al suelo. Me habia topado con alguien en mi huida. Cuando estuve en el suelo reconocí esas deportivas. Las habia visto horas atrás, bajando con su dueño las escaleras a toda velocidad. Junté mis dos manos a modo de martillo y le pisé con ellas en el pie. Me levanté con rapidez y aproveche mientras se cogia el pie para arrearle un puñetazo, pero me quedé completamente quieta al reconocer al chico pecoso y pelirojo que anteriormente me habia asustado.





-¿Chris? - pregunté sorprendida.

Ahí estaba él, mi mejor amigo de la infancia, con cara de dolor y cogiendose el pie machacado con las dos manos.

-Menuda forma tienes de saludar, ¿no crees? - me dijo. Le solté una bofetada bien merecida y le fulminé con la mirada. - Definitivamente...no has cambiado nada - e hizo una extraña sonrisa.

-¡¡Es que no se que mania teneis los tios de pegarme sustos para darme la bienvenida!!

-Eso si que es cierto - dijo Tim detrás nuestro.

-¡Lo siento! No tenia ni idea de que ibas a aparecer por aqui, y has cambiado tanto desde la última vez que no te he reconocido...

-Ya pero...¿hacia falta que me apuntaras con una pistola?-le espeté - Que por cierto...¿Qué haces tu con una pistola?¿De donde la has sacado?

-¿Esto?

De su bolsillo sacó un objeto alargado y oscuro. Me tendio la pistola de juguete y me la enseñó.

-No creeras que estoy tan loco, ¿verdad?.
-Conociendote...cualquier cosa.


Sonreimos mutuamente y nos abrazamos, ante la mirada sorprendida de Tim, que habia contemplado la escena sentado en el viejo sofá.

-Llamé a tu amigo en cuanto te caistes por las escaleras. No queria que se preocupara por que no contestaras al telefono...

-Le dije que viniera a buscarme, no sabia donde vivias antes, y te encontré tirada en el suelo, diciendo cosas por lo bajo.
-¿Qué cosas?
-Pues...nombrabas a un tal James...para que te viniera a rescatar en su bici...- me sonrojé en cuanto me dijo eso Chris - Ya habra tiempo para que me expliques muchas cosas. Ahora será mejor que vayais a comer a casa de Doroty. Estará preocupada.
-¡Vamos! ¡Sabes que mi tia no se preocupa nunca!
-Es cierto, pero creo que a las 3 de la tarde estara ya sospechando algo, ¿no crees?


Asentí y nos dirigimos a casa de tia Doroty. Tuvieron que cogerme varias veces. Aun estaba mareada del golpe. Observé a la luz del sol que tenia varios rotos en los pantalones y esta completamente cubierta de polvo, pero hasta que mi tia no vio, no supe realmente que aspecto tenía. Tras preguntarme qué me habia ocurrido y escuchar una inventada contestacion (Chris dijo que habia caido rodando por toda la ladera de una montaña tras haberme tropezado con un perro mientras me tiraba en trineo, y despues me habia pegado con una puntiaguda roca), mi tia me mandó a la ducha de cabeza, diciendome que si advertia alguna anomalia en mi comportamiento, me llevaba sin rechistar al medico (siendo eso una tonteria, ya que me encontraba perfectamente). Me miré al espejo del baño, y pude comprobar que mi aspecto estaba realmente fatal. Los carrilos los tenia completamente manchados de la sangre que me habia fluido desde una brecha de mi frente. Tenia el pelo de la cabeza completamente despeinado y lleno de pequeñas hojas de los arboles, mientras que todo mi atuendo esta cubierto de polvo. Cuando me metí en la ducha vi mi cuerpo lleno de arañazos y moratones.

-Podría haber sido peor - me dije.

Bajé al comedor en cuanto me duché, y vi como solo habia un plato de comida,con sus respectivos cubiertos a los lados y un vaso lleno de agua. Tim y Chris estaban sentados en la mesa, hablando, pero se cayaron en cuanto me vieron entrar.

-Tu tia se ha ido a hechar una siesta. Te ha dejado preparada la comida. - me dijo Chris - ¿estas mejor?

Asentí y me dispuse a comer.Chris y Tim seguian hablando mientras yo comia, pero esta vez se sentaron en el sofa para estar más cómodos. Me uní a ellos en cuanto acabé.

-¿Quién es este? - me preguntaba Tim de vez en cuando. Le habia prestado un albun de fotos que encontré en mi casa antes de que Chris me sorprendiera en mi visita.

-Creo que ese es...¡um! ¡Ya se quien es! Esa es Kim Dallas. Hace mucho que se fue de New Ville, quizas hace... ¿4 años?

-Si, pero viene para Navidad, y en verano viene un par de semanas- comentó Chris.
-¿Y este? - le preguntó Tim a Chris señalando a uno que estaba a su lado.
-Ni idea
-Déjame ver.

Analice la foto en la que estabamos la mayor parte de los niños del pueblo, todos en grupo para la foto. Nos situabamos en frente de lo que parecía un campamento provisional. Todos sonreiamos, incluso los padres que nos acompañaban. Todos...excepto él, el niño al que Tim estaba señalando.
-¡Vamos! - me giré para mirar, sorprerdida, a Chris - ¿de veras que no te acuerdas?Míralo bien, anda...
Le tiré el álbum a la cara y observé su reacción al acordarse de quién era. Se quedó tan blanco como la ultima vez que oyó su nombre, años atras, en New Ville.
-Es...Gordon Burks - dijo en un hilo de voz.
-Lo dices como...si fuera un fantasma.
-Bu...bueno...-balbuceé -es que...es como si lo fuera. Quiero decir - empecé a aclarar en cuanto vi la asustada expresion de Tim - que...murió (o eso se cree) en esa excursión a Mont Phobia.
-La verdad es que el nombrecito se las trae - susurró Chris.
-¿Por qué creeis que esta muerto?¿Es que no es seguro?
-No se encontró el cuerpo...nunca. Los servicios especiales buscaron durante meses, pero no le encontraron - empezó a explicar Chris - No habia ni rastro de él. Ni ninguna mancha de sangre, un zapato, un rastro... nada.
-Al principio pensaron que seria un secuestro - continué yo - pero no hubo nunca ninguna llamada ni pidio nadie rescate, asi que lo dieron por muerto.
-Ademas, la idea del secuestro era un tanto hipotética. Nadie querría hacer daño a la familia Burks.
-¿Por qué?- se interesó Tim.
-Eran...reservados. - aventuré yo - Mas bien un tanto...
-Raros, Charly. Eran raros y extraños - soltó Chris - Pero buena gente. Nunca se metian en problemas y si podian hechar una mano a alguien, lo hacian. Lo unico malo - continuó - es que eran muy serios...quizas, tristes, depresivos. Apenas aparecian en las fiestas del pueblo y en Navidad desaparecian sin dejar señales de vida por ninguna parte.
-De hecho, esa era la primera vez que veiamos a Gordon por una de nuestras excusiones. Su hermano tambien venia...creo que es el que hizo la foto.
-Las ancianas del pueblo empezaron con sus disparatadas leyendas: Que si un espíritu habia poseido al pequeño Burks, que si monstruos, que si el diablo...pero eso no fue lo peor - dijo resignado Chris - Lo peor es que la gente se lo creyó y desde entonces apenas se hacen excursiones, y menos a ese monte. Nadie lo ha vuelto a pisar desde entonces.
-Asi es la gente - finalizó nuestra conversación Tim.

Él siguió ojeando el album de fotos, y mientras Chris y yo rememorabamos viejos tiempos, cogiendo el hilo de la conversacion de las antiguas excursiones a la montaña o al rio. Sobre las doce de la noche, Tim se unió a nuestra conversación, solo escuchando y compartiendo de vez en cuando unas cuantas risas. En uno de esos silencios en los que te quedas pensando ciertos acontecimientos, Tim dio una disparatada idea:
-¿Y si vamos de excursion a Mont Phobia?

Chris y yo salimos de nuestro embelesamiendo y le miramos con los ojos como platos. Yo me habia caido por unas escaleras, pero ni aun tras haber recibido el golpe estaba tan ida para hacer esa locura.
-¿Que qué?
-¡Venga! - nos dijo Tim -¿no creereis en esos cuentos de vieja, verdad?
-No es solo por...esos cuentos de vieja por lo que me parece una locura,sino por el dolor que causa el ir alli...¡teniamos 5 años cuando perdimos a nuestro compañero delante de nuestras propias narices!
-Pues a mi me parece una idea estupenda - abrí la boca para replicar a Chris, pero me interrumpio - ¡Piensalo! ¿Qué podemos perder? Ademas, ya sabes como es el invierno aqui.
-Pues...divertidisimo - mentí. Por le rabillo del ojo vi como Chris levantaba la ceja.
-A mi no me mientes, Charly.
-Ya lo se...pero piensalo por un momento...¿de veras quieres ir allí? Piensa bien en como se llama la montaña...ademas, no tenemos vigilancia, y estoy segura de que nadie querra venir con nosotros...excepto mi tia - dije un tanto incómoda.
-¡Tenemos 15 y 16 años, Charly! Creo que sabemos cuidarnos por nosotros mismos, ¿no?- me recordó Tim, un tanto irritado. Una irritacion un tanto infantil...
-Lo haremos a mi manera. A ver: ¡votos a favor! - gritó Chris.

Chris y Tim levantaron la mano, aprobando la mocion.

-Ahora...¡votos en contra!.

Ni levanté la mano, menuda tonteria.

-Bien. - dijo sonriente Chris - Dos contra nadie. ¡Perfecto! Mañana a las 7 nos levantaremos y partiremos para Mont Phobia.
-Y las provisiones nos las sacaremos del sombrero - ironicé.
-Las traere yo -respondió Chris con voz cansina. - Bien, a las siete vendre a buscaron entonces y partiremos sobre y media. Acamparemos una noche y volveremos. ¿Os parece bien?.

No tuve ni voz ni voto en el asunto, asi que decidí irme a dormir antes de que mañana me cayera rendida en medio de la excursion. No se cuanto tiempo se quedarian preparando las cosas Tim y Chris, pero estuve segura que no mucho rato, ya que a los pocos minutos (o eso creí yo) de estar dormida, oi los irritantes ronquidos de mi hermanastro.
Poco a poco vinieron a mi mente imagenes difusas, extrañas y negras de mi pasado en New Ville. Esos negros e inexpresivos ojos de Gordon Burks me atormentaron durante toda la noche, y, por alguna extraña sensación, supe que no seria la única...

Capitulo 8- La llegada

Pensé que nunca volvería a aquellas montañas que tantos recuerdos me traian a mi mente...y ahí estaban otra vez, altas, imponentes...bellas, ahora más que nunca, ya que estaban completamente cubiertas por la nieve, dejando asomar pequeñas las motitas verdes que formaban los árboles que en ellas estaban.

Giré la cabeza y me encontré a Tim con la boca abierta, mirando por la ventanilla, asombrado. Segun me habia dicho, él nunca habia visto los pueblos de montaña, ni nunca habia visto las montañas, a parte de en las fotos que su madre le habia enseñado cuando era pequeño.

-¿Te gusta?- le pregunté.

-Muchísimo - dijo, aun asombrado.

-Mirad, chicos. Ya hemos llegado -dijo mi padre desde el asiento de alante. Aún estaba un poco enfadada con él, pero no fingí que me interesara ver el pueblo. New Ville se veia hermosa a la luz del atardecer.



Los ancianos observaban la ida y venida de los coches a su paso por New Ville en la entrada del pueblo, mientras los más jóvenes se dirigian a sus casas con la llegada de la noche. Sonreí y salude desde el coche a todo el mundo...¡estaba contentísima de volver! Algunos me miraban extrañados, y otros sonreian abiertamente y me devolvian el saludo. Tim empezó a calzarse en cuanto mi padre bajo la velocidad y empezaba a aparcar delante de una casa conocida para mi.

Las luces del porche estaban encendidas, al igual que las de la planta baja de la casa. Alguien nos esperaba sentado en el diván del porche. En cuanto vio como el coche aparcando, dejó el libro que estaba leyendo y miró en nuestra dirección.

-Papá...¿esta no es la casa de...?

-Si. -me respondió antes de que acabara la frase - Ahora ir bajando y sacando las maletas.



Obedecimos al instante, cosa extraña en mi. Bajamos del coche y Tim abrió el maletero, ante la expectante mirada de la extraña figura del porche. Fue Tim el que sacó ambas maletas, ya que yo me habia quedado encuriñando la oscuridad tratando de reconocer al individuo. Me acerqué poco a poco a él, con cautela, y él hizo lo mismo conmigo tras haberse levantado. Pero tardo poco en acelera el paso, hasta que al final, justo cuando la tuve a dos centimetros de mi, me abrazó con tanta fuerza que me levantó los pies del suelo:
-¡Pero que alegría de volver a verte, mi pequeña "Pitufina"! - dijo una inconfundible voz.

A pesar de tener apenas 30 años recien cumplidos, mi tia Doroty tenia una fuerza espectacular. La vi tal y como la recordaba. Una sonrisa vivaracha iluminaba su cara, de facciones duras pero hermosas, con unos ojos verdes grandes y avellanados. No se parecia en nada a mi padre, excepto por su pequeña y respingona nariz que tanto me gustaba estirar cuando era pequeña.

-Yo...tambien me...alegro de verte, tia - dije axfisiada - Te importaría...
-¡Oh! Ahora te bajo, espera que disfrute un poco más de mi queridisima "Pitufa" - dijo apretandome aun más contra ella.
-Hola Dory. - saludó mi padre a su hermana.

En ese momento mi tia me bajó al suelo, me cogió los carrillos con una mano y m plantó un beso en la mejilla. Tim estaba a mi lado, conteniendo la risa. Aún con los mofletes pegados y aplastados pos los dedos de mi tía, mire de reojo a Tim y le fulminé con la mirada...y empezó a desternillarse de risa. Entonces fue cuando mi tia se percató de su presencia. Quitó la mano de mi cara y se acercó a Tim, que tragó saliva en cuanto la vio andar en su dirección.
-Y este debe de ser el hijo de Lavender, ¿no?¿Tim? - preguntó a nadie en particular.
-Si...encantada señora...
-Señorita Black - dijo dejando ver sus blancos dientes -Aún no estoy casada.
-¡Qué extraño! Una mujer tan sexy como uste...
-¡Tim! - le regañé
-¡Dejalo Charly! A nadie le amarga un dulce -dijo sonriente - Ahora...¿por que no cenamos? Estareis hambrientos...y tú, hermano, tendras que descansar un poco, ¿no?
-La verdad es que me voy ya, no puedo perder mas tiempo...
-¡oh!¡Por favor! - bufó mi tia -¿No pensarás irte de noche, verdad?
-De verdad tengo que...
-¡Bah! ¡Tonterías! - le agarró del brazo y lo arrastró hasta dentro de su casa - Ya veras como cambias de idea al ver mis deliciosos macarrones con queso...

Tim y yo entramos detras de ellos, cargando nuestras maletas y mochilas. Pesaba menos que la que llevé el dia que llegué a Backtown, pero aun así me costó lo suyo meterla en casa de mi tia.
Nada más entrar olí los macarrones recien hechos de mi tia, mientras un montón de recuerdos llegaban a mi mente como si fuera una película. Tim se cayó al suelo al chocarse contra mí. No me habia dado cuenta (y el tampoco) de que me habia quedado plantada en medio de la puerta. . Tim y yo dejamos las maletas en la entrada y nos acercamos al salón. Mi tia habia sentado a mi padre en un sillón, y seguia regañandole he invitandole a que se quedara. Nosotros reimos por lo bajo.
-Chicos, anda, poner la mesa - nos dijo en cuanto se aseguró de que mi padre no se movería - Yo iré preparando el segundo plato.
Y salió corriendo hacia la cocina. Durante más de media hora oimos los andares de mi tia por la cocina, y desagradables sonidos como los del extractor. Finalmente, mi tia apareció con su viejo delantal de flores que tantas comidas habia sufrido cuando era yo era una niña. No habia dia que comiera en su casa y ese delantal no se ensuciara, se rompiera o acabara un pelin quemado.
Tim repitió tres veces de macarrones y dos de pescado, no se si porque le gustaba (cosa que me extrañaba del pescado) o por hacerle la pelota a mi tía.
Tras al cena, nos dirigimos al piso de arriba, hacia nuestras habitaciones. Tim y yo dormiamos en la habitación del fondo del pasillo.
-Aquí dormia yo de pequeña cuando tenia que uqedarme con mi tía - le dije a Tim en cuanto entramos en la vieja habitación.
Estaba completamente igual a como la recordaba: pequeña, lo justo para que cupieran la cama de mi tia y la mia, con las paredes de color rosa chicle y llena de dibujos de hadas o caballos, mi animal favorito. Habia un estante repleto de peluches, que antiguamente habian pertenecido a mi tia.
-"Cuando me muera, te dejaré en legado todos esos peluches" - recordé en voz alta, dirigiendo mi mirada hacia el estante - Eso me decia mi tia.
Deshice mi maleta para coger el neceser y sali al baño, encontrandome a mi padre en el pasillo.
-Bueno, creo que deberia despedirme ya. Mañana me iré temprano para llegar bien al trabajo.
-Bien. Adiós - y seguí camino de mi destino.
-Charlotte...
Me giré y miré a mi padre, que me esperaba con los brazos abiertos, esperando un abrazo. ¿Cómo podia haber cogido tal berrinche con mi padre? Me acerqué a él y le abracé con fuerza, como si pidiera que no se fuera nunca.
-Buen viaje.Buenas noches - dije al final, mientras me deshacia de su abrazo y le daba un beso en la mejilla.
-Buenas noches "Pitufa"
-Papá...

Pero él ya se habia dado la vuelta, sonriente, y dirigido a su habitación. Yo lo hice minutos más tarde, tras haberme dado una ducha de agua caliente. Tim ya estaba roncando cuando me metí en la mia. Saqué de mi mochila el mp4 y me dispuse a escuchar música, hasta que me quedé completamente dormida, escuchando una canción muy especial para mi:

"...and everytime you smile or laugh you glow.
You don't even know,no,no.
You don't even know. [...]"

domingo, 19 de julio de 2009

Capitulo 7- Llega la Navidad...con sabor a felicidad

Después de aquel día, apenas me hablaba con James.Los días de Diciembre pasaban, y poco a poco se iba acercando la Navidad. Una de las razones por las que no nos hablabamos era por el mero hecho de que estabamos hasta arriba de examenes trimestrales, y ambos, como el resto de nuestros compañeros, nos encerrabamos en nuestros respectivos cuartos a estudiar. De vez en cuando se pasaba por mi casa, con la intención de estudiar con Tim, pero no se pasaba por mi habitación para saludarme.


-"Es normal" - pensaba- "Con lo mal que va en los estudios seguro que pasa de distracciones"

Y estuve en lo cierto. Una tarde en las que James se pasó por nuestra casa, bajé a tomar un batido para refrescarme un poco las ideas, y me lo encontré en el hall, con el libro de matematicas bajo el brazo:

- Hola James - le saludé sonriente - ¿Qué haces aquí?

-Querrás decir "Qué hacia aquí" - me contestó, un tanto irritado - Vine para ver si Tim podía ayudarme, pero ha salido.

-Si quieres puedo ayudarte yo - dije.

Extendi el brazo para coger el libro, pero lo apartó diciendome:

-No te preocupes, en serio. Ya me iba. -balbuceó -Ademas, no quiero que pierdas el tiempo conmigo. Tú... estudia.

-No es ninguna molestia, de veras...

-No - me cortó sonrojandose - Me voy, en serio, tu...sigue estudiando.

-¿Llevas muchos dias viniendo por aquí? Como no has venido a saludarme no estoy muy segura...

-Si pero... - contestó mientras se marchaba por la puerta - no lo hacia por la misma razón por la que me voy. ¡Adiós!


Y cerró de un portazo. Desde entonces no me volví a hablar con él otra vez, hasta que 2 semanas despues, nos entregaron las notas trimestrales.


- ¡Empollona! - bromeó conmigo en cuanto dije mis notas a mis amigos.


Yo le saqué la lengua como defensa y seguí comiendo mi pizza "4 quesos". Estabamos comiendo en la pizzeria del padre de Vanessa, que nos ofreció una mesa en cuanto supo las notas que habia sacado su hija: 4 sobresalientes, 6 notables y un bien.


- ¿Y a ti como te a ido? - pregunté preocupada.

- 4 suspensos, 3 suficientes, 4 bienes y un diez redondo en música - dijo de carrerilla.

- Dime que no has suspendido Matemáticas - suplicó Tim.

- ¡Qué mas da! Sabes perfectamente que me voy a dedicar a la música.

- Y que lo digas, James - dijo Anne con una mirada coqueta.


Anne y yo habiamos conseguido hacer las paces al fin, despues de una larga conversación en el patio del recreo semanas atrás. Me habia explicado lo que ya sabia: que le gustaba James desde que era una cria de parbulario y que nunca habia conseguido olvidarse de él, a pesar de todos sus intentos. Después vinieron las confesiones más intimas...

-Al ver que no podía hacer nada con él, decidí pasar página, buscar a otro que tambien me hiciera feliz...y encontré a Jastin o...- aclaró - el me encontró a mi. Aunque no es exactamente lo que yo me esperaba de él cuando lo conocí.

-¿Qué quieres decir?

-Bueno... creo que el lo unico que quiere es una chica para darse el lote...

-Comprendo. Y por ello, sigues enamorada de James.

-Si. Es un chico estupendo y es de los pocos que realmente me hacen feliz... aunque creo que no soy la unica que piensa eso de él, ¿no? - insinuó.

-¿Cómo?¿no pensarás que yo...?


En ese preciso instante sonó el timbre de entrada a clase, asi que me despedí:

-¿Me perdonas?

- Si...te perdono - dijo sonriente.


Nos abrazamos y entramos en clase.


Cuando acabamos de comer nos despedimos los unos de los otros, deseandonos felices fiestas, hasta que al final, nos dirigimos a nuestras casas. James ofreció llevar en bicicleta a Anne, pero se excusó diciendo que habia quedado con Jastin, y Tim acompañó a Vanessa a su casa.


- Te veo luego, ¿vale? - se despidió.

-Bien - dije, y acercandome a su oido para que solo me oyera él le dije - Si tardas mucho no me preocupare - bromeé.


Él sonrió ligeramente y siguió a su amiga, que me despedía con la mano y me lanzaba besos al aire. James y yo nos quedamos solos enfrente de la pizzería.


-¿Quieres que te lleve a casa? - se ofreció.

- Hay muchos dias de vacaciones de Navidad, ¿no? Vamos a vernos, supongo.

- No lo creo, Charly. Mañana me voy de aquí...para todas las vacaciones.

-Ems... - tardé en contestar. No queria que me temblara la voz. - Pues... si no es...mucha molestia...¡pero no hagas el cabra, ¿vale?!- le dije autoritariamente.

-Ums... eso es pedir demasiado - dijo mientras una sonrisilla se le dibujaba en esa linda cara - Haré lo que pueda. Ahora... suba a su asiento, por favor, señorita.


Esta vez fue mucho más despacio que la primera vez que me monté. Aun así, estaba completamente segura de que alguna cabritada haría... y no me equivocaba. Justo cuando estabamos en frente de la verja de casa, pegó un frenazo que hizo que me desequilibrara y cayera al suelo de morros. Afortunadamente caí sobre una blandita capa de nieve. James se rió a mi costa. Me senté en la nieve y le miré a los ojos con una sonrisita malefica y juguetona. Su risa se hizo todavia más escandalosa en cuanto empecé a perseguirlo por toda la manzana.

Desgraciadamente el me llevaba ventaja, ya que iba en bici, pero tarde o temprano se cansaria de hacer fuerza para hacerse paso entre la nieve del suelo. Corrí detras de él hasta que, exausta, me senté en un bordillo y esperé a que viniera. Tardó poco en darse cuenta de mi ausencia.


-¿Ya te has cansado? - bajó de la bici y se sentó a mi lado.

-No todos losdias persigo a gente en bici, ¿sabes? - le dije sofocada.


James sonrió y sacó su movil.Era bastante chulo, de un color azul muy vivo, pero estaba completamente cascado: tenia la pantalla rajada, la tapa de la batería desencajada y tenia escrito su nombre con rotulador azul oscuro en esta. Pensé que iba a llamar a alguien, pero en lugar de eso puso musica.


-Esta canción la escribí hace poco. - me explicó en cuanto empezó a sonar - espero que te guste.


Sonreí y cogí el movil para ponermelo en la oreja y asi escuchar mejor. Era realmente bonita, y la voz de James... era para morirse.

- Es preciosa - dije cuando se acabó la cancion.

-Gracias - sonrió timidamente y miró al suelo.-La escribí para...alguien muy especial.

-Una chica, ¿eh? - le piqué bromeando.


Sus mejillas se encendieron ligeramente, y me empecé a reir. Que tierno que era.


-Bueno, va siendo hora de que entre en casa, ¿no crees? Tengo un poco de frio...

-¡No, por favor! - soltó James - Quiero decir...¿tanta prisa tienes?

-Ems... si quieres entrar en casa... no creo que haya ningun inconveniente - le dije un tanto sorprendida.

-No es... es igual. Yo tambien me voy entonces, tengo muchas cosas que hacer...preparar la maleta, darles las notas a mis padres...esas cosas ya me entiendes. Por cierto - metió la mano en el bolsillo de su chaqueta y dijo - Esto es para ti.


Acerqué mi mano a la suya y cogí lo que me ofrecía. Un escalofrío acogedor me recorrió todo el cuerpo en cuanto rocé su piel.

-¿qué es? - pregunté cuando tuve un pequeño paquetito de papel blanco entre mis manos.

-Ábrelo y lo descubriras - respondió.- Me voy Charly. Ya nos veremos.


Y salió disparado rumbo a su casa montado en su extraña bicicleta. Encontré curioso el regalo, pero no decidí abrirlo hasta llegar a casa. Dejé la mochila y mi chaqueta en la habitación y bajé las escaleras corriendo, con el paquetito en la mano. Al llegar al rellano me encontré una figura esbelta cargando dos grandes maletas. Andaba con pasos torpes y desequilibrados por el peso de ambas, y llegó a darse un golpe contra el marco de la puerta. Reconocí a voz de mi padre debajo de unas cuantas maldiciones que soltó al aire.

-¿Papá? - pregunté


Él se dio la vuelta con dificultad, y se sonrojó al verme en el rellano


-Hola cariño - respondió fatigado - Espera que meta estas maletas en el coche.

-Pero ¿qué...?

-Ahora te lo explico. Quédate ahí.


Obedecí a regañadientes y me quedé esperandole en el rellano. Un par de minutos despues apareció otra vez en el hall.

-¿Qué hacias con esas maletas?

-He pensado...que quizás te gustaria volver a New Ville un par de semanas...

-¡Eso sería estupendo!¿Cuando nos vamos? - pregunté eufórica.

-En realidad...yo no voy


Me reí, pensando que era una broma, pero mi padre no me siguió, asi que supose que me lo decia en serio.

-¿Qué?¿no vienes? - dije con lagrimas en los ojos.

-No, me quedo en Backtown, con Lavender. Yo solo os llevo a ti y a Tim

-¡Cómo no! Lavender ¡siempre Lavender! -bufé - ¡Desde que estas con ella ya ni me hablas, me haces sentir como si estorbara!¡Para ti solo existe ella! Pues...¡¿sabes que te digo?! ¡¡Que me voy a alegrar mucho de no verte!!

-Charlotte...


Pero no le escuché. Salí corriendo y me metí en la bodega, llorando a lagrima viva. ¡Lo unico que queria era echarme de casa para estar a solas con Lavender! Me limpié la moquita con la mano instintivamente, y descubrí que tenia el puño cerrado encima de un pequeño paquetito blanco. Estaba un poco más arrugado y húmedo que cuando lo cogí de las manos de James. Me senté en un viejo sillón de piel y lo abrí.

Reconocí en el papel la pulcra y redondeada letra de James, lei con detenimiento.



"Got the news today

doctor said i had to stay

a little bit longer and i'll be fine.

When i thought it'd all been done,

when i thought it'd all been said,

a little bit longer and i'll be fine.

But you don't know what you got till it's gone

and you don't know what it's like to feel so low

and everytime you smile or laugh you glow.

You don't even know,no,no.

You don't even know. [...]"


Miré la parte de atrás y vi que habia escrito algo más:


Para todas esas veces en las que pienses que todo esta perdido, recuerda siempre esta canción.


James.


Sonréi, meti la letra en el bolsillo y sali de la bodega, decidida a afrontar cualquier problema que se pusiera en mi camino. James me habia dado la fuerza necesaria para salir adelante... a pesar de las adversidades. Estaba decidida a pasar por primera vez las Navidades sin mi padre.

sábado, 18 de julio de 2009

Capitulo 6 - La pareja ideal**

Sobre las cinco de la tarde, alguien llamó a la puerta de mi habitación. Estaba sentada en mi escritorio, guardando los libros de Matematicas en la mochila y sacando los de Historia después.

-Esta abierto - dije distraida.

Tim entró en mi habitación, preparado para salir por la puerta.

-¿Te vienes a ver a las chicas al teatro?

-Si claro por supuesto- me levanté tan rápidamente que tiré sin querer los libros la suelo - Ups...Vaya...Bueno - dije cogiendo mi abrigo - Ya los cogeré luego. ¡Estoy harta de tanto pensar!

Caminamos en silencio por toda la avenida. Lo mejor en esos dias era guardarse lo maximo posible el calor corporal. Además, el ruido de los coches impedía hablar con tranquilidad.


-Tendremos que coger el autobús - dijo Tim señalando una parada de bus.


No tardó mucho en llegar, y lo agradecí con toda mi alma. Saqué de mi bolso el monedero, pregunté el precio de la entrada al conductor, pero Tim se me adelantó:

-No te preocupes, yo te pago. Con la "tarjeta-bus" no hace falta pagar. Entra y sientate.
-Gracias.

Seguí andando por el pasillo del autobus, hasta que me di cuenta de que alguien me estaba observando...y escondiendose de mi.

-Hola Anne - dijo de pronto Tim. En efecto, Anne estaba sentada en el fondo del autobus, quitandose la bufanda que (sospechosamente) llevaba atada hasta los ojos.
-¡Qué sorpresa! -dije
-Eso debería haberlo dicho yo, ¿no crees?

Me sonrojé un poco, pero nos ofreció un asiento a su lado. Nos sentamos y empezamos a hablar.

-¿Vienes a vernos al grupo de teatro? Me ha comentado algo Vane...
-¿A si?¿Cuando estabas escondida entre los matorrales espiandonos a James y a mi?

De repente se puso roja de la ira, aunque solo me percaté yo, ya que Tim se habia puesto a hablar con unos chicos que parecian ser amigos suyos.


-¿qué...estas...diciendo, Black? -dijo entrecortada y furiosamente.

-Lo que ya sabes. Se que te gusta James, he visto como le miras y como nos espias. Tambien me di cuenta de la que mandó a Taylor contra mí fuiste tú...

-Eso no es cierto - dijo en un susurro - Además, no es asunto tuyo, yo no tengo nada que ver contigo...

-En ningun momento he dicho que fuera asunto mio, pero tampoco desmiento que se cosas.

Anne se volvió, enfadada y creo que un tanto dolida, se levantó de su asiento y tocó el timbre para bajar del autobus en la siguiente parada.

-Anne, esta aun no es tu parada. - dijo Tim cuando la vio de pie en la puerta de salida.

-Nunca dije que fuera a ir esta tarde al teatro - dijo en un susurro

Y bajó de un salto en cuanto el autobus abrió sus puertas.

Tim y yo aun pasamos un par de paradas más, hasta que me dijo:

-Ya hemos llegado.
La parada estaba justo enfrente de un alto edificio, de estilo romantico, quizás, no estoy muy segura, con una fachada de ladrillos gris y blanca. Las ventanas eran amplias y se podia ver tras el cristal unas cortinas verdes en el interior del edificio. La decoracion de la entrada era espectacular, con unos rosales impresionantes, de rosas de todos los colores.


-Bonito, ¿verdad? - me dijo señalando el teatro - Ven, te enseñaré donde ensayan.







-¿Que se ha bajado del autobus sin decir nada? - se extrañó Vane al contestar su pregunta de la ausencia de Anne.

Acababamos de salir del edificio y nos dirigiamos de nuevo a casa, las dos solas. Tim se habia ido a acabar sus deberes de Biología.

-Luego la llamaré, a ver que ocurre...
- Bueno, puedo explicartelo yo... - musité, un tanto avergonzada.
- Desembucha - dijo enarcando una ceja.
- Bien pues... ¿te acuerdas que esta mañana te has encontrado a Anne entre unos matorrales? - ella asintió - Pues bien, creo que nos estaba espiando a James y a mi, y en la cafeteria del instituto tambien...ademas, cuando estaba haciendo las paces con James nos ha apartado de un codazo y se a abrazado a él...hasta que a llegado Jastin... de todos modos - continué - hoy en el autobús le he dicho lo que pensaba, y se ha enfadado, con lo cual, se han confirmado mis sospechas.
-¿Cuales eran tus sospechas?
- Que... a Anne le gusta James.

Vanessa se me quedó mirando, un tanto sorprendida por mi respuesta, pero no me dijo nada. Supuse que mi sospecha era cierta. Nos quedamos esperando en la parada del autobus, esta vez en direccion contraria a la que habiamos venido por la tarde. Como anteriormente, no tardo mucho en llegar, y temí que Anne estuviera otra vez allí, pero no fue así.

Nos sentamos al fondo del autobús. Era mi lugar favorito, nose por qué. Fuimos todo el viaje en silencio, hasta que me dijo:

-Parate en esta. Yo aun tengo que continuar un trecho.
-Vale, muchas gracias. ¿Nos vemos mañana en el insti?
-Creo que no, gracias.- y empezó a reise.
-¿Por qué? - pregunté
-Ems... mañana es sábado, Charly.
-Ups! es verdad jaja. Bueno pues ya nos veremos. Adios. - Y bajé del autobús.


Al dia siguiente me levanté bastante temprano en comparación con otros fines de semana. Por fin habia conseguido dormir bien despues de tantos dias. Miré el despertador que me prestó Tim la pasada mañana, y vi que aun eran las 8. Me desperperecé y bajé a la cocina. No habia nadie todavía, pero el desayuno ya estaba servido.

- Tortitas, zumo de piña... - iba repasando lo que estaba preparado encima de la mesa listo para comer. Me senté en una silla y empecé a tomar el desayuno. No mucho más tarde apareció Lavender, atraviada con un pijama azul celeste de lino, con unas trencitas adornandole su rubio cabello.

-¡Hola Charlotte! ¡Qué pronto te has levantado hoy!
-Si, la verdad es que si - y segui comiendo mis tostadas con mermelada.

Lavender se me quedó mirando, esperando que le dijera algo más...pero yo continue con mi desayuno. Ella, al ver por imposible continuar nuestra conversación, se sentó a mi lado y empezó a desayunar. Mi padre y Tim aparecieron cuando ya estabamos acabando nosotras de desayunar. Eran las 8 y media.

- Buenos dias - nos saludó Tim con un bostezo.
- Buenos dias mis princesas - dijo mi padre mientras nos plantaba un beso en la mejilla a Lavender y a mi.

Me acabé mi tercera tostada y sali corriendo hacia mi habitación. Todavia me quedaban unos cuantos deberes que hacer que no conseguí acabar la tarde anterior. Me pasé practicamente toda la mañana estudiando y haciendo deberes. A parte, tenia que ponerme al día con la clase: llevaban ya medio semestre de clases.
La luz de un sol invernal que entraba en mi habitación iba siendo cada vez más intensa, y apagué la luz de mi escritorio más entrada la mañana. Cuando el sol pegaba de lleno en las hojas de mi libro de Sociales, alguien llamó a la puerta.

-Pasa Tim - dije sin apartar la vista de mi libro.
-Ah! Claro, dejas pasar a Tim y a mi no me dejas pasar...¡vale, vale! - dijo una voz arrastrando las palabras tras la puerta.

Le di la vuelta a mi silla y sonreí.

-Vale, lo siento, James. Pasa tu tambien.

Abrió la puerta muy despacito, tanto que me levanté de mi silla y fui personalmente a abrirle.

-Oh!, que amable. Venia a saludarte... Hola. - y se quedó tan ancho, con una sonrisa en la cara.
-Hola - le respondí.
- ¿Qué estabas haciendo?
-Estudiar.
-¿Estudiar? - soltó James, un tanto sorprendido -¿En fin de semana?
- Si... y tambien estudio entre semana - comenté.
- Yo es que no estudio... bueno si que estudio... - balbuceó - Bueno, no se, algo raro hago.
-Ah.
-Bueno, me voy otra vez con tu hermano. Disfruta con... - le hechó un rapido vistazo a mi escritorio y acabó - Sociales. ¡Adios!
- Luego te veo - me despedí, y le di con la puerta en las narices.

Oí como James bajaba corriendo las escaleras y le pegaba un susto a Tim... típico. Decidí darme un respiro, asi que me vestí y salí a dar una vuelta por el jardín. Esa noche habia nevado y la nieve estaba blanca y fresca. Bajé las escaleras despacito, sigilosamente. Quería un rato de tranquilidad para mí, y no queria que los dos chicos se enteraran de mi escapada.

- Tio, esto no es lo mio - se desesperaba James.
-¡Vamos, lo has hecho un montón de veces! - le animaba Tim - mira, es muy sencillo, si "a" es igual a "3/45"...
- ¡No te estoy hablando de eso!¡Te estoy hablando de... - conseguí verle la cara a traves del cristal de la puerta, y vi como los colores empezaban a marcarle la blanca cara.

Por un instinto que ni yo misma sabia que lo tenia, me quedé a escucharles, sentada en la escalera.

-¿De qué me estas hablando entonces? - le preguntó Tim.

- Pues... - empezó a decir James - Joder - suspiró - ¡Bah! ¡Es igual! Seguro que me llamas nenaza. Continuemos con el problema.

- Vale - y Tim comenzó de nuevo su tarea como profesor particular - Continuemos. Si "a" es igual a "3/45", el sumatorio de...

-¡Me gustan dos chicas! - dijo de sopetón James - Pero... no se que hacer. Una me gusta desde hace tiempo, es muy guapa y tiene un aire bastante gracioso... pero la otra... ¡Bah! ¡Da igual! Esa chica seguro que no se ha fijado en mi - volvió a suspirar, esta vez un tanto cansado - Venga, ahora si que continuamos con el problema...



Me quedé petrificada al oir lo que acababa de escuchar. Ni siquiera distinguí lo que decian a continuación, pero sabia perfectamente que la solución al problema era "18".

A James le gustaban dos chicas, y una sabia que ya se habia fijado en él. ¿Quienes serían? Estuve durante un buen rato esperando a ver si continuaban con su conversación "privada", pero no hubo suerte. Realmente los estudios se le daban fatal... ¡media hora con el mismo problema!.

Salí de mi escondite y salí por la puerta, cabizbaja, pensando en quienes podrian ser las chicas que le gustaban a James. Una estaba claro que era Anne: era guapisima y se conocian desde hace tiempo...y ademas era la otra chica que le gustaba la que "no se habia fijado en él".

Caminé lentamente por la fria nieve, dejando un rastro de huellas tras de mi. Pensé durante unos instantes la situación...¿qué tal quedarian si James y Anne si salieran juntos?


Me estremecí ligeramente al pensar en ello, y me apoyé en el tronco del arbol bajo el que me habia sentado.



-Desde luego, una pareja perfecta - me dijeron por detrás. Vanesa estaba de pie a mi lado, mirando en la dirección a la que yo tenia dirigida mi mirada ausente.

-¿Qué? - le pregunte extrañada. ¿Es que acaso me ahbia leido la mente?

- Digo que tu padre y Lavender hacen una pareja estupenda - dijo risueña mientras se sentaba a mi lado.

- Supongo - contesté con un deje de furia en mi voz. - ¿Estas enfadada por lo de ayer?

-¿Enfadada? No, claro que no - me aclaró - Tenias razón. Anne esta coladita por James desde que era una cria. Son vecinos, ¿sabes?

-Y ¿tu crees...- dije con sutileza - que James...siente...

-¿Lo mismo por ella? - terminó mi pregunta, y se quedó pensando la respuesta - Yo creo que sí.

-Ya... - musité dolida - era de suponer.

-Pero no creo que vayan a salir juntos - soltó indiferente.

-¿Por qué?

No lo comprendía. Si se gustaban entre ellos dos...¿por qué no salian juntos?¿Es que acaso les entraria urticaria o algo por el estilo? Aunque pensandolo mejor...¿como estaria Anne con urticaria?...

-Básicamente, James no es un chico de esos que salgan con chicas. No es esa clase de chicos, aunque - dijo muy bajito - yo creo que serian una pareja muy maja.

- Sinceramente... yo tambien lo pienso.



Empezamos a tener frio las dos, asi que decidimos entrar en casa. Tim y James salian por la puerta en ese preciso momento.

-¿No te quedas a comer? -le preguntó Vanessa a James.

- No, los padres de Anne nos han invitado a su casa a comer, y como no llegue pronto -dijo mientras se montaba en su bici - ya puedo llamar a la puerta de casa que no me abriran.

- Tú te quedas, ¿verdad Vanessa? - dijo mi hermano

- Si me invitas... - dijo mientras le hacia una caida de ojos.



James y yo intercambiamos miradas de complicidad, con una leve sonrisa en nuestros labios, pero pronto me sonrojé y miré hacia otro lado, avergonzada.

- Adios tortolitos - se despidió James, y fue corriendo rumbo a su casa.

- Hasta otra,James - susurre para mis adentros. Y emprendí mi vuelta a casa, esperando que llegara un nuevo dia para volver a verle aparecer.



Aquella noche no pude dormir. Me atormentaron mis confusos sentimientos durante toda la noche, haciendome ver cosas que (a pesar de todo) desearia que nunca sucedieran...

viernes, 17 de julio de 2009

Capitulo 5 - Disculpas y sospechas

Entré en los primeros baños que vi, justo a la izquierda de la entrada. Encontré la estancia un tanto deprimente: las paredes de baldosas blancas estaban completamente ocultas tras grafitis y dibujos que los estudiantes habian ido dejando, y la ventana del fondo estaba rota, con lo cual hacia un frio infernal. Me apoyé en el unico lavabo limpio. Abrí el grifo y me lavé un poco la cara para tranquilizarme. Me miré al espejo y vi que no estaba sola. Una chica me observaba desde la puerta de un retrete. Me giré para observarla mejor. Era Anne.

-¿Que te ocurre?- me dijo mientras se acercaba a mi
-No es nada, estoy bien...bueno mejor
- ¿Segura?
-Si, no te preocupes.
-Tu debes de ser la nueva, ¿Charlotte, verdad? - me dijo mientras saliamos del baño. Asentí al reconocer mi nombre - Yo soy...
-Anne, ¿no?
-Si...¿cómo lo sabes?
-Vanessa me hablo ayer de ti.
-Ums que bien... - pero se quedó callada. Alguien nos llamaba por detrás.
-¡¡Anne!! ¡¡Charlotte!!

Nos giramos y vimos como Vanessa corria por el pasillo en nuestra busca.

- Hola Anne, buenos días - dijo cuando llegamos - Te estaba buscando, Charly. - me dijo - James esta mosqueado, cree que no deberias haberle hecho eso...
-¡¿Que no deberia haber hecho eso?! - le grité - ¡No es por nada, Vane, pero me a pegado un susto de muerte!
- Lo se, y, sinceramente, yo estoy contigo - puso la mano en mi hombro y me cogio la mano con la otra. - Se ha pasado, eso es cierto pero, sus bromas son asi.
-Ya, pues a mi no me ha hecho ninguna gracia...
-¿Otra vez a vuelto a hacerlo?- dijo Anne con pesadez.

Vanessa asintió y suspiró junto con Anne. Estaba visto que no lo hacia por primera vez.

- Ven, vamonos a clase. Va a sonar dentro de poco el timbre.
- Tengo que ir primero a ver a la directora...
-No te preocupes, Tim ha ido por ti. - dijo Vanessa, y juntas nos fuimos las tres a clase de Historia.

Cuando llegamos todo el mundo estaba alborotado, corriendo de un lado para otro, escribiendo en la pizarra o pegando con los borradores, llenando toda la clase de polvo blanco. Pero en una esquina estaba sentado James, tan guapo como siempre, tocando la guitarra y cantando con su dulce voz.

"Baby girl I'm just a bit confused.
You've been acting like you've been abused
By me lately.
What's going on?[...]
What did I do to your heart?What did I do to your heart?
Did I break it? Did I break it?"

Me acerqué a él con disimulo, hasta que tras hacer un ultimo acorde con su guitarra, levantó la vista y nos quedamos mirandonos. Otro silencio incomodo.

-Lo siento - dijimos a la vez.

Sonreimos mutuamente, dejó su guitarra y me abrazó.

-Siento la bofetada - dije avergonzada
-Yo si que siento la bofetada - dijo burlón - Oye, de verdad, no sabia que te fuera a sentar mal. Asi son mis bromas - me dijo al oido.
- No te preocu...
- ¡¡Bueno!! Parece que ya lo habeis arreglado, ¿no? - Anne nos separó de un codazo, y se pudo al lado de James - Que bien, cuanto me alegro.
Soltó una risita tonta y se alejó corriendo en cuanto vio a su novio en la puerta de clase.

-¡¡Jastin!! - dijo entre el gentio de gente - Ven, tengo que presentarte a alguien... ¡anda, vienes con Taylor!

Una chica de facciones dulces aparecio detras de él. Saludó a Anne y acompañó a los dos tortolitos hasta nuestra posicion. Vanessa y Tim acababan de ponerse a nuestro lado, pero se fueron nada mas ver que se acercaban Taylor y Jastin.

-¿Qué pasa? - me saludo Jastin
- Jastin, Taylor, esta es Charlotte.
-Encantada, chicos.
-¿Nos vamos, Jastin? - dijo Taylor - Ya he visto que tu amiguita le gusta mezclarse con... "ellos"
- ¡Oye! Tambien son mis amigos - le dijo Anne
-Pero yo no he dicho que fueran los mios.- dijo secamente
- Te veo luego, preciosa - dijo Jastin a Anne, y le beso la frente - Carolinne. - se despidió con un gesto de cabeza.
-Es Charlotte. - le dije


Jastin y Taylor salieron del aula, y cuando Jastin iba a desaparecer por la puerta se giró y le gritó a Tim:

- ¡¡Swan!! El martes entrenamiento, aunque si no vienes... no seras una gran perdida - y se rio a carcajadas.

Tim se sonrojó un poco, pero no dijo nada, ya que sonó el timbre y tuvimos que sentarnos.

El día sucedio tranquilo. Las clases se me hicieron amenas, y me lo pasé de miedo en los cambios de clase. Lo mejor del dia fue la hora de la comida...

- ¿Te quieres quedar a comer aquí, o prefieres comer en algun burguer de la ciudad con nosotros? - me preguntó Tim a la salida de clase.

- ¡Claro! ¿Por qué no? - dije sonriendo - ¿Quienes vais?
-Vanessa y yo, ¿te vienes?

No contesté de inmediato, pensé un poco en la situación...¿por qué no dejarlos solitos? A lo mejor disfrutaban más de la comida...



- Déjalo, es igual. Ir vosotros, yo...me...quedare... bueno, nose, algo haré..
- Como quieras - hizo un mohín - ¡Nos vemos luego entonces! - y salió corriendo en cuanto vio a Vanessa, que le esperaba en la puerta.

Caminé hasta mi taquilla, situada al lado de la cafetería. Cogí un poco de dinero para poder pagarme el almuerzo. Cerré la taquilla y me encontre a Jastin mirandome detras de la puerta de la taquilla.

-Hola Carolinne
-Es Charlotte - le dije con desdén
- Lo que sea - dijo con chulería - Oye, tu ibas con el grupo de Anne, ¿no?
- Bueno, podria decirse qu...
-¿La has visto? - me interrumpió

Estuve a punto de tirarle la mochila en la cabeza, pero preferí contestar. No queria problemas el primer dia.

-No, no la he visto.
-Vale - y se quedó alli, apoyado en las taquillas.
-¿No vas a buscarla? - pregunté con incredulidad.
-No... que venga ella a buscarme si quiere. - dijo levantando una ceja - Adios Carolinne.
-Es Cha.. ¡bah! Da igual.

Entré a la cafeteria bastante mosqueada, tanto que cuando abrí la puerta le di con tanta fuerza que golpeé sin querer a un chico que iba a dejar su bandeja en la papelera. La bandeja saltó por los aires y me calló puding de chocolate en la cabeza. El chico salió ileso.

-Lo siento - dijo, y se marchó corriendo.

Cuando me quité el puding de los ojos vi la cabeza de rizos de James, sentado en la esquina del bar. Me acerqué por detrás, con la idea de darle un susto. Cuando estuve a dos centimetros de su nuca, alguien me pegó un empujón por detrás, y acabé encima del plato de espaguetis que James estaba comiendo. Me levanté, y entre una nube de espeguetis que me corrian por la cara, pude ver la maléfica sonrisa de Taylor.
-¡Ups! Perdona, no te habia visto. ¿He interrumpido algo? - Y se fue sin dejarme contestar a sentarse al lado de Anne, que nos miraba desde el otro lado del comedor.
-¿Estas bien? - me dijo James,preocupado.
- Ahora sí - dije mientras me quitaba un espagueti del pelo - He comido un buen plato de espaguetis sin ni siquiera gastarme un centavo.
James sonrió, y me ofreció asiento a su lado. Estuvimos hablando de todo un poco, hasta que al final le pregunté por la canción que estaba cantando esta mañana, y me confesó un secreto:
- La he escrito yo.
-¿De verdad? - dije sorprendida
-Sip - dijo entusiasmado - ¿Sabes? Soy músico. Tengo un pequeño grupo con unos amigos mios. Si quieres venir a vernos un dia, ensayamos en el garage de mi casa.
-Sera todo un placer.
Acabamos de comer y nos fuimos a casa. Esta vez no hacia tanto viento como por la mañana, y podiamos andar sin problemas. Dimos la vuelta a todo el instituto hasta llegar al aparcamiento de las bicis, donde estaba la particular bici de James.
-¿Te llevo? - me dijo
- ¿No hace demasiado viento para ir en bici?
- Bu..bueno .. si no quieres - me dijo picandome -¡Ala, ala! ¡Ahi te quedas! ¡Adiooooooooooooos...!
-Je, je, vale, vale - dije al final - Llevame. ¿Donde me siento?
-Ahí - y señaló el manillar - ¡Ums! Acuerdate de apoyar los pies en esos tubos, eso es, asi.
Se sentó en la bici, empezó a pedalear pero paró en seco, cosa que hizo que a poco me cayera de la bici.
-¿Qué ocurre? - pregunté.
-¿Te importaria ponerte la mochila por delante? ¡Es que me estoy comiendo tus libros!
-Ups! Perdona.
-Gracias - dijo desahogado - Ahora si...¡nos vamos!
Pensé que pedalearía poco a poco, lentamente, para hacerse control de la situacion, pero no fue así. Pedaleó con todas sus fuerzas, cogiendo una velocidad bastante acelerada. El viento me azotaba la cara, y apenas podia abrir los ojos de lo fuerte que llegaba a mi rostro.
-¡Jaaaaaaaaaames!-gritaba de vez en cuando. ¡Estaba asustadisima!
Él se reía, y hacia cabritadas con la bici, como ir de lleno a por una farola y girar bruscamente en el último momento antes de chocar. En esos momentos creí que nunca volveria a ver la luz del sol.
- Ya puedes bajar de la bici - dijo James en cuanto llegamos a casa de Tim. Pero me quedé petrificada. Aun estaba con el sock de la farola.
-¿Charlotte? - James se puso en frente de mi, moviendo la mano arriba y abajo para centrar mi atención en él. Me reí al ver su aspecto.
-¿Qué ocurre? - dijo sonriendo sin saber por qué.
-Anda, ven aquí que te arregle un poco el pelo - dije entre risas.
Entre el viento que hacía y la velocidad que habia cogido con la bici, sus rizos se habian levantado hacia arriba y estaban completamente tiesos. Parecia que habia metido los dedos en un enchufe. Antes de hacer nada, le saqué una foto con el movil, y se la enseñé para que viera las pintas que llevaba. Empezó a desternillarse de risa, y mientras yo le peine con la mano, intentando bajarle un poco el volumen del pelo.
-Vale, bueno - dije al cabo del rato, aún riendome - Creo que... debería entrar ya en casa.
-Sí, será lo mejor. - admitió James - Hoy nos han puesto muchos deberes de matematicas.
-¡Vaya! ¿Es que vas a hacerlos? - dijo la voz de Tim detras nuestra.
-Aunque parezca increible, lo voy a hacer- y le dio un empujon a Tim en el hombro.
-¿Y Vane? - pregunté - ¿No estaba contigo?
-Sí, ahora viene. - dijo mientras sacaba las llaves para entrar en casa - Se acaba de encontrar con Anne, que estaba entre esos arbustos - dijo señalando a nuestra izquierda, no muy lejos de donde estabamos- ¡Oh! Allí esta Vanne.
-Hola chicos.- saludó - Acabo de hablar con Anne. Le he preguntado que que hacia alli, y me ha dicho que se le habia caido el movil entre los matorrales. Es que hace un viento... Bueno yo me voy ya para casa...¿te importa llevarme, James? Es que tengo que llegar pronto si quiero ir esta tarde a teatro...
-¿Vas a un grupo de teatro?
-Si, y si quieres puedes venirte a vernos, Charly. Que te acompañe Tim.
-De acuerdo. Bueno, luego nos vemos.
-Vale, ¡hasta luego!
-Adios Charly - me dijo James.
-Chao.
Tim ya habia abierto la puerta, y la habia mantenido abierta para que entrara. Me colgué de nuevo la mochila al hombro (la habia dejado en el suelo para peinar bien a James) y entré, pero antes de cerrar la puerta tras de mí vi como una cabellera negra salia de entre los matorrales corriendo en direccion a donde James habia desaparecido hacia unos instantes...

Capitulo 4- Un susto...inecesario

A lo que quise darme cuenta ya era de día. El sonido de un estridente despertador hizo que abriera los ojos sobresaltada.

- ¡Bien! ¡Funciona! - dijo una voz conocida a mis espaldas - Por fin te has despertado, dormilona.
Me giré, y pude ver a Tim sentado encima de mi cama, vestido y con la mochila a los hombros. Parecía estar bastante divertido al ver mi expresíón de sorpresa.

- Vistete o llegaremos tarde.- dijo levantandose de la cama - James y Vanessa estan a punto de llegar.

-¿Qué hora es? - pregunté bostezando

-Las 7 y veinticinco

-Y llegan a las...

-7 y media

- ¡Corre, sal, sal ,sal! - le grite riendome - ¿No pensaras quedarte aquí mientras me visto, verdad?

- Hombre, si me lo pides asi...

Pero le cerré la puerta en las narices. Me dirigí corriendo a mi armario, pero despues rectifiqué. Todavia no habia metido mi ropa en él, asi que fui a la maleta y saqué lo primero que encontré:
era principios de diciembre, y me abrigué bastante.
Cogí la mochila de encima del escritorio y sali corriendo de la habitación. Tim me esperaba en el pie de las escaleras, sentado en el ultimo escalón. En el preciso en el que fui a bajar las escaleras, llamaron a la puerta.
-¡Ya va! - gritó Tim - ¿Ya estas lista?
Asentí, y bajé corriendo las escaleras. Cuando estuve abajo Tim me tendió un brick de zumo de piña.
-No querras ir con el estomago vacio, ¿verdad?
-¿Cómo sabias que son mis favoritos? - le pregunte agradecida
- Ems... creo que soy un poco brujo...
- O tambien podria ser que tu padre se lo haya dado - se oyó la voz de mi padre por detrás.
- Buenos dias - le di un beso en la mejilla
- Acuerdate de hablar con la directora, y decirle que ya estas aqui. - me dijo acariciandome el pelo- Ahora, corre, que os estan esperando
-De acuerdo papá,¡adios!
-Adios señor Black - dijo Tim, y abrió la puerta de roble.
Salimos hasta la verja de la entrada y vimos como James y Vanessa nos estaban esperando apoyados en la pared. Habia una bicicleta al lado de ellos. En cuanto nos vieron nos saludaron. Vanessa me plantó un beso en la mejilla y James me saludó con la mano. Dirigí mi vista a la bicicleta. Tenia unos extraños tubos en el centro de los radios.
-¿Nos vamos? - dijo Tim.
-Os veo en el insti. - dijo James subiendose en la extraña bici- ¿quieres que te lleve, Charlotte?
- ¿En la bici?
-Si
-quizas otro dia, pero gracias - dije sonriendo.
-Como quieras - y empezó a pedalear con fuerza, cogiendo velocidad, hasta que doblo la esquina y le perdimos de vista.
Caminé entre Vanessa y Tim, y juntos fuimos hacia el instituto. Hacía mucho viento, asi que nos costó lo suyo llegar. Poco a poco me fui arrepintiendo de la oferta de James a llevarme en su bici, ya que hacia muchisimo aire y casi no podiamos dar un paso sin retroceder dos. Bajé la cabeza para que el viento no me diera tan de lleno. Apenas lo oí, pero distinguí el sonido de un frenazo de bici.
Levanté la vista instintivamente,y al girar la esquina me encontré una rueda de una bici entre unos matorrales. Corrí como pude hasta allí, y me encontré a James tirado en el suelo, con los ojos cerrados y sin moverse.
-¡¡James!!- grité
Vanessa y Tim aparecieron detras de mi, y se arrodillaron al lado de James.Me arrodillé junto a ellos y empecé a zarandearle.
-¡James, despierta!!
Unas frias lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas. Estabamos al lado del instituto, y los adolescentes que pasaban por la calle se nos quedaban mirando, curiosos. Oia como decian cosas como "¿Quién es esa?" o "¿De que lo conoce?", pero me daba igual. James no contestaba y no podia ser nada bueno. Levanté la vista y miré a sus dos amigos, que no parecian dar muestras de preocupacion. Al final se levantó Tim y, con una voz sumamente tranquila, dijo:
- Venga James, deja de hacer el imbecil, ¿no ves que la chica esta sufriendo?
Me quedé mirandole, incrédula. ¿Pero como podia decir eso?¿No veia que su amigo estaba en peligro? Me levanté para espetarle algo, pero justo cuando empezaba a abrir la boca unas risas azotadas por el viento me sorprendieron. James empezaba a levantarse riendose a carcajadas, mientras que Vanessa se limitaba a sonreir y poner los ojos en blanco.
Miré a los tres de hito en hito, y con decision me acerqué a James hasta tenerlo cara a cara. Le mira fijamente a los ojos, con furia... a esos preciosos ojos... ¡Que guapo era, madre mia!. Salí de mi embelesamiento y volví a mirarle, esta vez furiosa de verdad, y le planté una bofetada delante de todo el grupo de alumnos que nos estaban observando.
A él se le fue la sonrisa de la cara, a mi me entraron gans de llorar y los demás se quedaron estupefactos al contemplar la escena. Algunos se reian por lo bajo y comentaban cosas sin sentido para mi, ya que no les oia por la fuerza del viento.
Giré sobre mis talones y entre en el instituto, mientras las lagrimas caian de nuevo por mis mejillas.